En lo irrreal siempre está presente una porción de lo real.
Kristallos -Cristal de roca- son sólo reflexiones, fantasías, historias imaginarias, que nacieron de una palabra, una imagen, un hecho fortuito o tan sólo de lo que dicta la musa, sin rimas.


Mi otro blog

  • Sueña - Si tu alma está vacía, los ojos enceguecidos y de tan sólo llorar el corazón abatido como a punto de estallar, deja a tu mente volar, imagina que estás viva,...
    Hace 3 años

jueves, 24 de diciembre de 2009

Aquí estoy... y espero

No sé que espera, ...sólo espera. Antes esperaba a la muerte....

Los jóvenes van a prisa, los viejos caminan lento, como si con éso pudiesen retrasar el tiempo.

Hoy su tiempo está lleno de fantasías, de amor y de sueños; de lágrimas dulces que no conocía; cuando creyó que ya no tenía más lágrimas, descubrió que estaba en ella la otra fuente, el manantial que tanto buscó y estaba repleto, pues nunca lo usó, sus aguas como mieles inundando sus ojos, afloraban al recuerdo, se escurrían al anhelo, como arroyos brotaban de placer, una y otra vez, como agua cristalina que nació de vertiente, luego del despertar o el nacer de su vientre y el mágico sanar del corazón herido.

Qué espera? nada más, sólo espera; al buscar no encontró y al dejar de buscar; surgió cual torbellino lo que no imaginó, "una senda hacia el sol, toda luz, toda brillo"!

Tal vez , quizá espera escuchar otra vez las mágicas palabras que llenan los espacios vacíos de su abismo y que el tiempo se detenga en el momento mismo, que no existan barreras en todo el infinito, que la distancia sea derogada, extinguida.

Entre tanto así pensaba, porque a nadie podía hablar de sus fantasías sin correr el riesgo de que la creyeran loca, continuó por horas sentada a la luz de la luna, imaginando que quizá otro ser solitario estuviese a la misma hora mirando la luna, el firmamento iluminado por miles de estrellas, enviado un mensaje de fantasías, las que podrían encontrarse en el espacio infinito y formar juntos una nueva constelación llamada "Ilusión". Una constelación sin una forma definida, siempre cambiante; una danza de formas en el firmamento, con estrellas que se deslizan fugaces para luego regresar; un juego cósmico y eterno.

sábado, 19 de diciembre de 2009

Amor de madre

Mariana Solís, secretaria ejecutiva en una gran ciudad; sus veinte años de trabajo, sumida entre papeles, le habían dado un aspecto sombrío, taciturno; podría decirse que desde hacía un tiempo actuaba automáticamente, no mostraba su rostro ningún gesto de sentimiento interior, hasta sus “si señor, no señor” habían perdido modulación. Su trabajo no le había dejado tiempo para el amor, para vivir y estaba llegando a una edad en la que creía ya no lo encontraría.

El cansancio de la rutina y el deseo de vivir unos días en un “mundo distinto”, la llevaron a que después de mucho dudar decidiera tomarse ocho días de vacaciones; eligió para ello un pueblo pequeño; donde la gente debía ser más amigable y cordial, cosas que ella necesitaba.

Descendió del tren y se ubicó en un hotel muy modesto, después de tomarse un descanso, se dio cuenta de que no era fácil estar sin hacer nada, por lo que salió a caminar por la calle principal, todo le llamaba la atención, las calles empedradas, acequias y arboledas, le daban una íntima sensación de libertad.

Iba sumida en sus pensamientos cuando de pronto atrajo su atención una tienda de artículos musicales. Mentalmente se regocija con lo que ha visto “-pero si es un arpa! qué hermosa yo…. a mi me encantan…. alguna vez… ¡cuánto me gustaría tener un arpa!

Piensa esto y como movida por un algo interior imposible de frenar prácticamente se lanza dentro de la tienda; hay un anciano tras el mostrador que la mira entre asombrado y risueño, es que ella parece una niña a la que van comprarle el juguete deseado; no, no va a comprar el arpa, sólo dice:

- Usted… señor usted, sabe tocar el arpa?
- Si claro,…. algo.
- Puede tocar para mi, sólo una notas, sería maravilloso…. puede?

El anciano ante esas palabras dichas así con ansia, temor y alegría, se levanta y hace brotar sones melodiosos, casi encantados, sus manos temblorosas parecen volar y acariciar las cuerdas, con tanta ternura, que la música se hace angelical.

Se detienen las manos del viejo y la música sigue allí, flotando en el ambiente, pero ella reacciona y dice:

- Gracias, ha sido hermoso. Yo tengo 7 días de vacaciones aquí y quisiera pedirle que me permita venir esos días para escuchar el arpa, me gusta mucho…. son recuerdos de niña que quisiera revivir…
- Puedes hija, claro que puedes..
-
Va a marcharse y el viejo la detiene

- Pero también podrías llevarla contigo…
- No, eso es imposible, no podría pagarla.
- Sólo tendrías que hacer algo por nosotros..
- No le entiendo, explíqueme….
- Ven… mira…

Y la lleva a una ventana que da los fondos, donde hay un jardín y allí en un banco, un niño; la mirada fija, no parece tener más de 6 años.

- Es mi nieto –dice el abuelo- es ciego, su madre murió cuando él aún no cumplía los cuatro años; él cree que ha viajado y la espera; pero no está bien de salud. Los médicos dicen que pronto seguirá a su madre, ya no tiene fuerzas, sólo espera a que ella vuelva.

- Lo siento… que puedo hacer yo, para ayudar?
- Puedes ser su madre en éstos días, él se llama Iván, después cuando te fueras podrías llevarte el arpa y le darías a él la felicidad que quiere y merece.

Hay un ruego en la voz del anciano; y Mariana descubre que no ha perdido el don de amar, por eso piensa “ese niño podría ser mi hijo, porqué no? y sin darse cuenta ya está en el jardín y se descubre casi gritando:

- Iván, hijo mío, … mi Iván, he vuelto. y en instantes está a su lado, lo abraza y besa con ternura infinita y ya no habla y ya no piensa en el arpa sólo en ése niño que dice entre sollozos_
- Mamá? …. mamita, yo sabía que ibas a volver, mamá….

Pasa ese día tan pronto y son felices y ríen y recorren el jardín, ése que a Iván antes le pareció tan sombrío y ahora descubre hermoso, místico, sereno, lleno de luz y colores que Mariana, la que acaba de nacer, le muestra con amor.

Al atardecer lo deja dormido y se va, pero vuelve al otro día y otro y todos; ya no se lo pide el abuelo; siente ella esa necesidad de estar con Iván, sabe que su corazón se ha abierto de par en par y puede sentir y dar amor; darle a Iván el soplo de vida que necesita. Y ella jamás pensó que al dar recibiría tanto, tanto que no alcanza a comprender.

Qué bien se lo ve al niño! en estos pocos días cómo ha cambiado, pero hoy es el ultimo día que puede estar a su lado, no puede quedarse y no sabe como decírselo, no encuentra las palabras y piensa que lo mejor será decirle la verdad, “no soy tu madre Iván, te mentí, porque me necesitabas”, imagina el sufrimiento del niño, que cree que ha recuperado a su madre, y ahora va a decirle que es mentira?, una mentira piadosa, pero que piedad puede haber si ahora va destrozar su corazón, sus sueños.

Está en camino a la casa aún no sabe que va decirle, pero quedan algunas horas, se lo dirá por la tarde cuando deba partir, algo se le ha de ocurrir a Mariana Solís, ésa que está tan acostumbra al formulismo, ésa que para todo encontró siempre solución; hasta tuvo respuestas para vivir apartada del mundo, cuántas veces dijo “Me agrada mi soledad, me siento bien, sólo me interesa trabajar”.

Camina muy lento, intenta sonreír, debe parecer un día más, Iván no debe notar su tristeza.

Entra en la casa y como cada día lo llama; está el abuelo allí, parece tan viejo y vencido!

- Buenos días abuelo, ¿no se ha despertado aún?
-
El viejo sólo la mira… y ella descubre que él ha llorado….y que está muy triste…

- Dónde está Iván? qué ha pasado?
-
No puede ocultar su miedo…

- En su cama. Creo que va evitarle el tener que decirle la verdad…
- Pero de qué habla? … qué tiene Iván? es que….?
- si hija, lo que piensas, se nos va y te espera a ti, a su madre.
-
Corre a su cuarto, mientras el abuelo dice:

- Pasó muy mala noche, te llamaba en sueños…. pero no supe dónde buscarte… ni siquiera sé tu nombre….
-
Llega a su camita… no puede ocultar su angustia, le toma las manos tiernamente
- Iván …. mi niño! qué ocurre? …. cómo te sientes?
- Mamá… hoy no podremos ir al jardín, me siento cansado y no sé… con mucho sueño, porqué?
-
Está tan pálido, así quietecito, parece un vellón de lana olvidado en el campo. Qué inmensos deseos de llorar……. de darle aliento y si fuera posible, su vida…

- Te pondrás bien, es que hemos jugado mucho y … (qué puede decir?), tal vez eso Iván
-
Las manos de Iván buscan temblorosas el rostro de Mariana; los ojos táctiles podrían descubrir su angustia y lo evita tomando las manitas entre las suyas y las besa suavemente una y otra vez.

Mañana es tu cumpleaños mamá y dice el abuelo que te regalaremos el arpa. Nadie la compra y a ti te gusta verdad?

- El arpa? quién piensa en eso ahora! descansa para que mañana podamos jugar.
- Si, mañana, ahora no te vayas, yo voy a dormir. (Lo dice con voz quebrada y tan tenue que apenas si logra escucharlo)

Las lágrimas brotan de los ojos de Mariana
- Duerme… yo velaré tu sueño.

Lo besa con ternura. El niño duerme y ya no despertará jamás, se ha ido, allí dónde van las almas de los niños; ha visto la luz, la vida eterna; a marchado a encontrase con su madre, tan pronto!.... tal vez para evitar la despedida de la madre soñada.


Hoy en el cumpleaños de la mamá de Iván, Mariana tiene un arpa y allá en el infinito, cerca del Supremo Hacedor del Universo, ella, la que partió tiempo atrás tiene a su hijo; dos regalos para una sola madre.


El abuelo ayudó a cargar el equipaje al tren, se abrazaron fuertemente y quedó allí, parado en el andén con una mano más cansada que nunca y ya sin esperanza, que agitó hasta que el tren fue un puntito en el horizonte.

El mismo tren que la trajo, se lleva ahora a una Mariana Solís distinta, que se sabe capaz de dar amor y recibirlo, cómo último adiós escribe en su diario:

“Yo te quise Iván, con un cariño inmenso, en los pocos minutos de tu vida y la mía en que estuvimos juntos. Guardaré el arpa, es lo único palpable que me queda, además el recuerdo de tu vida que aún como sol en el ocaso, sentimos que brillaba como en un amanecer radiante, y aunque te apagaste, para mi, sigues brillando."

Luego Mariana volvería cada año y al igual que hoy no podrá evitar el llanto al leer en la lápida de piedra “Te guardaré siempre en mi corazón. Mariana”

sábado, 12 de diciembre de 2009

AMOR con mayúsculas

Tus victorias son mis victorias, tus decepciones me doblegan también a mi; tu felicidad es la mía y tu dolor me hiere; lo que convalida que TE AMO.
El AMOR con mayúsculas, o sea el amor verdadero, entre hombre y mujer; y no me refiero al amor humano intermedio que se alimenta, vive, básicamente del cambio y del intercambio; tampoco al Amor Absoluto, el amor pleno, que es la relación entre el hombre y el ser absoluto; sino al amor que se manifiesta entre hombre y mujer como una consagración total, el que es una relación de espontánea pureza.

El AMOR en el ámbito humano, es el sentimiento espiritual permanente que unifica dos almas que son una en esencia. pero que en esta vida, en la manifestación terrena actual, es esencia dual (una parte en cada persona, partes que encajan perfectamente para formar una sola); ésa es la razón por la cual el ser interior de una persona de pronto, sin motivos, se siente atraído por otra que a la vez que nosotros ha sido colocada en este mundo con la misión de avanzar en el proceso de su evolución; encontrar a esa otra parte, unir sus energías para lograr que el otro alcance su evolución a fin de reunir las dos partes; si el encuentro de esas dos almas (que en esencia son una) es con AMOR, en AMOR éstas se unifican.

Este amor Genuino, es una ofrenda total de lo que somos o de lo que podemos ser, es decir. la entrega en todos nuestros actos volitivos, pensamientos, de todos nuestros impulsos y sentimientos, un sentir que nos dota de un poder que puede elevarnos hasta las más altas cimas y a impensables, inverosímiles y extraordinarias hazañas de sacrificio por el ser amado, que no son producto de una compulsión, sino un gozoso acto de ofrenda, y sin el fuego interior de esta inmolación, de esta ofrenda ningún amor humano puede alcanzar su verdadera pureza original. En resumen si no es una entrega total, sin condicionamientos, sin cuestionamientos, no alcanza para fundir, unir las almas. Porque el amor verdadero por una persona no es el mero movimiento hacia sus cualidades positivas, hacia su bondad, hacia su inteligencia o su belleza. (Es posible admirar a una persona así pero sin amarla).

El amor genuino no se satisface con las cualidades que la persona amada pueda tener en su presente, en el aquí y ahora; sino que es el sentimiento en movimiento que intenta llevar al ser amado, hacia sus aptitudes, facultades más plenas, más nobles. Y ése amor hace que la persona que ama no se fije en la viabilidad de dichas posibilidades sino que sigue adelante siempre en su labor perfectiva. Con la mirada del amor todo alcanza una estimación, una excelencia mayor, todo se convierte en más valioso; tiene una perspectiva que muestra lo valioso de las cosas, aún de las más insignificantes o de las más desfavorables e infortunadas, en todo puede ver lo bueno que hay en el otro..
Aunque ve los errores como tales, las debilidades y defectos como lo que son, no los condena, no los considera irremediables, y no es por ser condescendientes, sino que para el amor nada es desechable, todo es posible y perfectible, nada está alejado del bien.

El verdadero amor dota al hombre y a la mujer de un poder en el alma, que puede elevarlos hasta las más altas cimas y llevarlos a realizar las más grandes y esforzadas misiones por el ser que ama, puede llevarlos al renunciamiento total de si mismos y la realización del ser amado le produce un estado de intima felicidad, satisfacción y alegría interior, paz.

El poder del alma se expresa a sí mismo por las emociones que manan del corazón, quien es el centro emocional que sirve como instrumento a las manifestaciones del alma; el corazón siente las olas radiantes del alma, sus vibraciones, el aliento luminoso y tenue del alma. Y sólo el centro del corazón puede albergar el poder del alma, ésta energía puede llegar a ser de tal magnitud que el corazón lo exterioriza acelerando su ritmo, haciéndose más sensible a los diferentes eventos de la vida del ser amado, tanto que a veces puede sentirlos, vivirlos, como si todas ésas vibraciones, energías que el otro libera ante dichos eventos, se desplazaran por un canal etéreo que de manera instantánea le hacen percibir, casi vivir dichos eventos.

Esa voz sutil del alma, sólo puede ser escuchada por el corazón que esté alejado de los conceptos, modelos mentales, atavismos y las pasiones comunes del pensamiento, las falsas necesidades; un corazón que no esté cubierto por capas de bajas pasiones, de deseos insaciables, y que no se encuentre oscurecido por la inercia, la rutina de los hábitos físicos, sino que se encuentre alejado del bullicio de los caprichos de la mente, de los pensamientos distorsionados. Porque la voz del alma, (lo que dice el corazón), tiene el sello de la calma, de la paz, de la sabiduría aplicada con inteligencia y amor; en fin, hace que esa persona se sienta más cerca de su origen en el principio de los tiempos como parte del Todo Universal.

Sé que a veces parece muy difícil, casi inalcanzable esta manifestación del Amor, porque es común que nuestras emociones estén mezcladas y no permitan que el alma se convierta en el rector de nuestra conciencia. pero si sentimos el mismo amor genuino por nosotros mismos podremos ver que es una meta posible.

jueves, 10 de diciembre de 2009

Un compromiso arrumbado, que se hace actual..

Alguna vez se dijo "...la vida me ha dejado su moneda en la mano..." y entonces lo sentí como una suerte de obsequio grato, de ésos que llaman a hacernos sentir reconocidos, pero hoy... la vida me ha dejado su moneda en la mano y un gusto amargo en la boca, desconsuelo en el alma, un inquietante e insistente desasosiego.
Es increible como el néctar más dulce puede dejarnos ese gusto amargo y ese bagaje de sensaciones, sentimientos y dudas imposibles de controlar, difíciles de entender, ideas diametralmente opuestas a las que hubo hace nada más que unos cuantos granos de arena antes de ahora. Cómo un hecho puede llevarnos a entender o creer que estabamos pensando, sintiendo, viviendo de manera equivocada, al extremo de lograr que replantiemos cada acto de nuestra vida, haciéndonos arrepentir de lo que vivimos o más bien de lo que "no vivimos" poque estaba en contra de nuestras convicciones o tal vez tan sólo en contra de las convicciones de los demás; ésas que por ser propiedad de una gran mayoría, aceptamos sin discerenir, tal vez por temor a que nuestra capacidad interior consciente y subconsciente, nuestro natural raciocinio pusiera objeciones e intentara convencernos de ser más flexibles y ése sólo hecho "la flexibilidad" nos haría sentir y estar (a los ojos del resto) fuera de la gran corriente, marginados.
Marginados sólo por querer ser lo que sentimos ¿no son acaso los sentimientos, el don dado a los humanos? ¿porqué entonces si actúo según siento, si doy y recibo coforme quiero y puedo, estoy faltando a normas morales y de conducta? , entiéndase que solamente estoy abogando por los buenos sentimientos, los puros (por su transparencia), los carentes de falcedad, aquellos que se exteriorizan sin inhibiciones ni egoísmos de ninguna especie, el amor, la generosidad, la misericordia (que considero no es privativa de Dios), el perdón y todo sentimiento que sea emanación recíproca de éstos, también la gratitud.
Acaso existen reglas para dar y perdonar? por qué razón entonces ponemos tiempos, circunstancias, personas, ocaciones, etc. para dar y/o recibir afecto? cuál debo creer que es el factor determinante que permite saber si es el momento, persona y lugar oportuno para dar o recibir esa cuota de amor, tan necesaria, más aún, imprescindible para mi vida, para sentirme plenamente satisfecha de mi paso por este mundo? acaso el reprimir mis setimientos, el no exteriorizarlos (sin libertinaje que provoque escándalo, se entiende) repito, acaso esa actitud no hace que mi espíritu, la energía vital que me sostiene, se sienta debilitado, confundido e insatisfecho, no se produce así una reacción igual a la que ocurriría con el cuerpo si no me alimenta? sabemos que la inanición provoca la muerte física. Y el desamor? no puede provocar la muerte del espíritu? y en ése supuesto caso comenzamos a transitar entonces una vida que no lo es, precisamente por carecer de sentimientos básicos, quedando asi convertida en tan sólo existencia, como cualquier ser sin raciocinio, una planta, un animal. Es así que tan sólo pasamos por ésta vida conforme el deseo y antojo de otros, para bien de nadie, porque: ¿a quién beneficia que yo no viva y tan sólo exista?.
Si me fuera posible saber cual es el punto justo de colisión, saberlo de antemano, pero porque yo lo sienta, porque yo lo considere, sin la más mínima influencia de persona alguna, solamente que mi propia decisión y elección fuera el factor desencadenante de cada uno de mis actos; entonces y sólo entonces, me sentiría plena, me sabría libre!
Como no me es posible vivir de ésa manera, es que paso por la vida diciéndome "necesito sentirme libre para poder vivir atada" y por todos los cielos que me aterra darme cuenta de que hasta mis pensamientos e ilusiones (tan sólo quimeras) están siendo interferidos por el "no queda bien", "no es justo", "no puede ser" ,y los no, no y no, innumerables que ha inventado la sociedad.
Que será de mí cuando ni siquiera me cause placer divagar? porque serán tantas las puerta que se cierren (los NO) que graficados sean laberintos sin salida. Sin duda en ese momento será la muerte y cuando ya no respire seré libre.
Como temo ser aplastada por un sinnúmero de libros legales y morales; y aturdida por consejos, razonamientos (razonamientos?) y acusaciones, a nadie confiaré mi defensa "al derecho de exteriorizar o no mis sentimientos de afecto" entre tanto, por seguir en la corriente, amaré en secreto, gritaré en silencio, lloraré sin lágrimas ni ruidos. Pero echaré a volar mis pensamientos aún hasta el límite impreciso: el infinito.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Sin dobleces, lo mismo adentro que afuera...

Lo primero que se piensa cuando alguien pasa por un momento de sufrimiento interior, es mentalizarse de que ya pasará, sólo hay que darse tiempo para elaborar el dolor y hacer el duelo.
Cuando no termina con el paso del tiempo, se recurre al médico.

El diagnóstico de los sabedores, no de los sabios, "sabedores" de un poco de algunas cosas, daba la impresión de que era algo simple, una de esas situaciones que se pueden arreglar con unas gotitas (de las que terminan en -zepan, tril, lium…) que en realidad lo que hacen es inhibir la posibilidad de expresar lo que sentimos, pensamos... haciendo además que todos los movimientos sean en cámara lenta, los miembros pesan, te impiden dibujar una sonrisa, ya que no puedes controlar tus movimientos.

Amén de la recomendación de no dejar de tomarlos, “a horario” y como no se puede pensar, el paciente se ve en la necesidad de ayudarse con alarmas y anotaciones, si sólo nos fiamos de la alarma no podríamos saber para qué sonaba.

Dejó de llorar “porque si”, “sin razón”, no sentía pena por su dolor, ni por el de los demás.

Pero… ¿Pensar? ¿Sentir? siguió sintiendo y pensando. Ellos "los sabedores" ordenan o aconsejan como complemento: "deje de pensar", cosa fácil en teoría, "salga a caminar" con los pies a rastras, piensa uno; y sin en realidad ver, sólo observar como muñeco de aparador.

En fin, ésa es la solución al dolor del alma, dolor que para ellos tiene nombres más sofisticados, como. "estrés, depresión, angustia, duelo no elaborado, melancolía crónica, etc."

Dolor no! el dolor es físico.

Ella pasó por todo ésto, hasta que un día decidió SER, con dolor o sin él, tomó la decisión cuando ya quedaba poca vajilla, porque la mayoría se había roto a causa de su torpeza involuntaria, descubrió que había momentos en su vida cotidiana en los que hubiera querido reír y sólo había podido esbozar un simulacro de sonrisa, vestida, a veces, de alegría.

Se cansó de que generalmente sus primeras respuestas fueran: eh?; cómo decías? Siempre perdida…

Perdón, no te escuché…y que ante el reclamo de algún conocido, que encontraba al pasar, debía disculparse por estar “distraída, en otra cosa” o con un “no te reconocí!”.

Dejó de tomar los “represivos” y de pronto y un buen día, rompió en llanto, todo seguía igual, porque todo seguía allí dentro de sí, y a su alrededor todo era igual.

Y encontró la forma de no sufrir, “no se permitiría recordar”, nada, ni bueno, ni malo.

Había olvidado que existen varios niveles de pensamiento, por lo tanto todo sigue allí en el fondo del pensamiento, aquél que no habla, no susurra, no muestra imágenes, pero silenciosamente va minando el alma y el cuerpo.

Cuando se comenzó a notar la angustia en su imagen física, aparecieron los que con buenas intenciones te dicen lo mal que luces.

Por otra parte, la familia, los amigos, los vecinos, hasta los que te cruzas en una sala de espera tienen consejos (sin que los pidas).

Comienzan con un "qué cara!" y lanzan sin darte tiempo a tragar, las recetas mágicas; de sus ancestros, de lo que ellos harían (porque no están en tu lugar), o "de lo que dicen que dijeron" que se debe hacer.

Así ocurría conmigo, casi a diario.

Ése día me llegó el consejo metafísico, "cómo es afuera es adentro" (éste es para el caso de que el malestar sea del alma, porque si todo está bien a nivel emocional, corresponde decir "como es adentro es afuera" –se me ocurre-); la bien intencionada amiga lo lanzó y dio los ejemplos de lo que debía hacer:

- Tienes que tapar esas canas, (ésta comprobado que salen en estados de melancolía).
- Tu piel se ve cansada, tienes que exfoliar, una buena crema, te maquillas, delinea tus labios.
Pintalos...

Por supuesto habló de marcas, métodos y colores que le quedarían bien.
Todo con indicaciones útiles; se notaba que era una maestra en cuestiones de camuflaje.

- Las manos....-hazte las manos y cuidalas, son carta de presentación- (a quién? no sé)
- Usa colores claros, esa ropa obscura y holgada, no te favorece; te hace ver amargada!
(Ja...! que noticia, me hace ver Toda YO)

Durante unos días lo pensé… lo dejé de pensar; pero la volví a encontrar y sólo dijo:
- Y? para cuándo? , no seas floja! 15 minutos te lleva estar bien! (estar?o tan sólo parecer que estoy bien?)

No me preguntó ¿cómo estás? ¿Por qué? ¿Qué puedo hacer por vos?; fue en ese momento, cuando me di cuenta que en realidad su preocupación no era por mi, sino porque afeaba el paisaje que ella tenía tan bien controlado.

Así que, como considerada, comprensiva, solidaría... etc. soy. Puse manos a la obra, para pintar una imagen que no arruinara el paisaje de los demás.

En parte tuve que darle razón, ya que el tiempo que me llevó, comprar y elegir toooodos los productos mágicos, y después empaparme de las instrucciones de cada uno (eran muchas más que las de las gotitas), por un tiempo considerable tuvieron mi mente concentrada en realizar el proceso correctamente, contar los minutos exactos, aquí descubrí otra minimización que hacía ella de la realidad, sólo los preparativos llevaban más de 15 minutos, 20 para colocar la tintura, 40 para esperar (por ser la primera vez), etc. y eso sólo para desaparecer las canas, borrar mis años, que tanto sacrificios, renunciamientos, trabajos, lágrimas y alegrías me han dado.

Después de varias horas y de arruinar alguna ropa, manchar con algo que no sé con que sacar, desordenar, dejar cosas sin hacer...

Terminé! estoy lista…

Así, "producida" como lo denominó, satisfecha porque fui capaz de superar un reto más, voy a ponerme frente al espejo.

La primera impresión, waau! me veo bastante bien, comienzo a mirar en detalle: la ropa... si... No está mal..., el color del cabello me hace más joven; el maquillaje le dio vida a mi cara, el delineador resalta mis ojos...

Para admirar los detalles, me acerco más al espejo... los ojos… me estoy mirando a los ojos....
Oh no!... todo está allí, todo sigue allí... comienzan a derramar la verdad, el dolor... se mezcla con el delineador... corren arroyos negros por mis mejillas...

COMO ES AFUERA NO ES ADENTRO!

De todas formas, intentaré ser el graffiti o el mural que embellece el paisaje urbano, pero…. sin delineador!

***
La amiga comentó después, cuando lo supo:
- qué tonta, no debiste usar delineador!

***
Quién está vacía? ella o yo?


Mil gracias al corrector literario omnisciente (casi omnisciente)

domingo, 6 de diciembre de 2009

AMIGOS...AMISTAD..?¿UN INTERROGANTE SIN RESPUESTA?

Hoy sin querer, una personita... una de esas Grandes, ancianas, Sabias personitas, que habitan un cuerpo de niño/a, me hizo un comentario que me puso a pensar; y caray! mi conciencia en su sabiduría de lo alto y la razón con sus modelos mentales adquiridos durante mis años de vida, guardados prolijamente; no pueden parar en el análisis y la discusión acerca del tema.

El caso fue que, dicha personita cumple años dentro de unos días, me lo comentó como al pasar y mi respuesta fue:
-Qué bueno! lo vas a festejar con todos tus amigos?
- ... Y mis compañeros, conocidos y vecinos también, porque si lo festejo con los amigos nada más seríamos dos! porque yo tengo un sólo amigo... vos?
Debí reconocer, supongo, que tenía razón, porque no tuve "cara" para decir "yo tengo muchos".

Hasta esta hora, estoy agradecida, ya que mi conciencia (la voz del espíritu, que es todo sabiduría, inteligencia y amor); ha revatido muchos de los decretos de la razón, por lo que, aún me alcanzan los dedos de una mano para contarlos. Si fueran más de qué forma podría contener, abarcar, comprender, abrazarlos; si fuesen más? - lo digo por aquello de "el que mucho abarca poco aprieta".

Lo cierto es que las palabras "amigos", "amistad", están devaluadas, han perdido su valor o se usan con liviandad. Confieso que recurrí al diccionario en busca de la definición y dice: "Amigo: que tiene una relación de amistad", "Amistad: Relación de afecto y confianza mutua, entre personas".

Hice una lista de los que hasta ahora llamaba amigos/as y por cada uno me pregunté:
- Siento afecto? la respuesta para todos fue SI
- Le tengo confianza? , la respuesta fué en muchos un Si dudoso.
Entonces fui más profundo en el análisis y me pregunté cosas como:
* Le contarías .... tal cosa? en muchos respondí: Nooooo (algunos "no" expresaban "jamás", otros "no tiene sentido", "de qué serviría")
* Le tienes confianza como para...? - respecto de algunas cosas, en otras no.
* Estuvo a tu lado cuando....? casi el 100% no.
Si ellos llegarían a las mismas respuestas respecto de mí? cómo saberlo? - de todas formas la conclusión es clara, NO SON AMIGOS. Basándome en que la confianza y el afecto debe ser "mutuo".
Los conté y me alcanzan los dedos de una mano..., la cerré... y aprieto fuerte y aún así donde casi no queda espacio: los abarco, los puedo contener y con seguridad me alcanzan las 24 horas de cada día, para darles un abrazo, escucharlos, acompañarlos, o ellos a mi. Nos UNE AMISTAD, somos AMIGOS: del griego "a" = sin y "ego"= yo ; de lo cual resulta "sin mi yo" ; por lo que un AMIGO es mi otro yo.
Claro que tengo conocidos! excelentes personas a las que estoy "conociendo" y permitiendo que me conozcan, que es muy posible pueden pasar a ser AMIGOS.

Así es que resultó complicada la palabrita... y mejor no analizar lo de los falsos amigos! porque se me ocurre que deben ser peores que los más implacables enemigos, ya que a estos últimos, los conocemos, ante ellos sabemos a qué atenernos.

Conclusión: tengo cientos de conocidos... maravillosas personas a las que conozco, gracías a Dios y un puñado de EXCELENTES AMIGOS!
y NO QUIERO TENER UN MILLÓN DE AMIGOS, porque no podría estar con ellos en los momentos importantes de sus vidas, no me alcanzaría el tiempo para escucharlos, comprenderlos, compartir, ayudarlos, abrazarlos; por lo que yo pasaría a ser "un falso amigo" y cuando "el millón de amigos" no estuviese a mi lado en mis momentos difíciles, me sentiría defraudada, dolida.

Todo ésto, me hizo acordar de "Verdad Amarga" una poesía que recitaba de muy niña; Autor colombiano, si mal no recuerdo era Julio Flores (o Justo), que a mi entender hoy, había sido malamente herido o bien "Etiquetó" en forma equivocada a sus conocidos, a sus relaciones:

jueves, 3 de diciembre de 2009

La silla, el mural y Javier


Llamó a la puerta del chalet que estaba en el Nº75 de la calle; la hicieran pasar a un cómodo recibidor; la atendió una mujer joven, que amablemente la invitó a sentarse y esperar, a "quién se encargará de explicarle lo que quiere que haga..., es su idea... -comentó". Había sido llamada para hacer un mural en piedra, sobre una pared, imaginó que era la que estaba frente al amplio ventanal de la sala.

Supuso también que a quien se refería la mujer que debía esperar; era al esposo. No se sentó; caminó lento, obsevando todo; le agradó el orden armonioso de los muebles, los colores claros, frente a un ventanal grande, dónde había tan sólo una silla africana con un tallado rústico de un elefante,que se elevaba en una llamada peculiar; y estaba colocada sobre una alfombra muy espesa, color ocre.

Se descubrió admirando el espíritu de quien fuera que había decorado el lugar, más supo que no había sido la mujer que la atendió, sus ojos no reflejaban ésa armonía.

Estaba sumida en sus pensamientos, ...en sentir y analizar, (lo que hacía involuntariamente ante diferentes eventos, desde que tenía memoria; quizá éso la había llevado a elegir su carrera), cuando sintió la presencia de otra persona y al momento una voz que no la sobresaltó.

- Aquí estoy! disculpe el haberla hecho esperar, surgió un imprevisto, no suelo ser impuntual. El hombre que tenía enfrente, lo dijo todo con una sonrisa que no se ocultó entre tanto que hablaba.
- No se preocupe, sirvió para disfrutar del lugar.
- Quiere que vayamos afuera? ... y así podemos ir viendo el lugar que deseo embellecer.

El hombre no esperaba respuestas..., ya estaba dirigiéndose a una salida. Tampoco había dicho buenos días; no le había dado la mano; se veía que las palabras le resultaban una reiteración de los gestos o bien que estaba apurado.
En el momento en que salían, un niño de unos cuatro años, al verlos, le prodigó a él una sonrisa y él respondió de igual forma.

En efecto el muro, era el que daba al ventanal, amplio, calculó que debía tener más de tres metros de alto, por 10 de largo, todo un desafío! dependiendo de cuál fuera la idea que él tenía.
- Le explico... como se habrá dado cuenta, si alguién se sienta frente al ventanal, tiene muy poco para ver...
- Pero mucho para imaginar.... (respondió ella)
- Si, éso es verdad. Pero yo deseo poder ver algo hermoso, que me haga recrear la mente y porque no, que ponga a trabajar mi imaginación.
- ahá... (así que es él quién se sienta allí!, tenía la idea de que esos asientos eran utilizados más bien por ancianos. -pensó-) - es un espacio !interesante.... y qué tiene en mente?
- En verdad nada! o casi nada; lo único que tengo claro es que quiero que esté construido con piedras; las lajas de diferentes colores, se me ocurre que posibilitan expresar, no?; también me agradan las piedras de río.
Ella observó... caminó.... entre tanto pensaba que más que un desafió era todo una empresa...
- Le gustaría vegetación? flores?
- ummmm! diría que no... hay suficiente al natural, aquí.
- Qué cosas le gustan?
- La naturaleza, los animales, el agua, todo lo que tenga vida y me transmita paz.
- Le parece bien si realizo unos bosquejos... digamos tres, y en unos días, se los hago llegar para que vea si le agradan?
- En realidad, no me gustaría ver ni tan sólo una aproximación de cómo quedaría el mural.
- Explíqueme entonces por favor... cómo le parece que fuera.
- Sólo pensaba en que acordemos acerca de un tema en particular, la estructura en forma general y luego... usted me sorprende!
- ¿Ahora?
- Si, tómese tiempo. Puede quedarse el tiempo que necesite, y almorzar aquí si hace falta... le parece bien?
- Bien... veamos que le puedo sugerir.
- Qué se le ocurre dira! Llámeme si me necesita, soy Javier, estaré por ahí...
Y se fue.

Ella se sentó con las piernas cruzadas sobre la grama frente al muro, esperando que éste le dijera algo, pero estaba mudo y ella en blanco; por lo que se recostó cara al cielo y cerró los ojos; a veces ésto le daba resultado y las imágenes venían a su mente.
Y llegaban imágenes!! pero no para el muro... la imagen de Javier, su sonrisa, ese brillo que parecía tener. Se dio cuenta que la estaba guiando un sentimiento, no la creatividad artística.
La invadió una cálida sensación ... y la voz de un niño la trajo al presente.
- ¿Qué haces?
- Miro el cielo
- Pero tienes los ojos cerrados.
- Lo he visto tantas veces que aún con los ojos cerrados puedo verlo.... tú no?
- No, pero mi papá si! Tú lo viste?
- Tu papá es Javier?
- Si
- Si, lo vi.
- Mi mamá dice que yo no lo puedo ver porque él está en el cielo y ella...

Una voz de mujer no le permitió al niño continuar, ni a ella demostar su asombro. Era la mujer que la recibió al llegar.

- Disculpe el haberla tenido tanto tiempo esperando... mi padre no la podrá atender; así que yo le diré lo que quiere que haga.